Cómo comprimir archivos antes de enviarlos

Comprimir es útil cuando hay muchos archivos pequeños o formatos sin comprimir, como documentos, imágenes RAW o audio WAV. No aporta prácticamente nada con vídeo, JPEG o MP3, que ya están comprimidos de origen.

Comprimir una carpeta

  1. Reúna en una sola carpeta todo lo que quiere enviar.
  2. Elimine archivos temporales, duplicados y exportaciones que ya no hacen falta.
  3. En Windows, haga clic con el botón derecho sobre la carpeta y elija comprimirla en un archivo ZIP.
  4. En macOS, haga clic con el botón derecho sobre la carpeta y elija la opción de comprimir.
  5. Compruebe el tamaño resultante antes de decidir si la compresión ha merecido la pena.
  6. Suba el archivo comprimido y comparta el enlace de descarga.

El quinto paso es el que más gente se salta y el más informativo: si el archivo comprimido pesa casi lo mismo que el original, la compresión no aportaba nada y solo añade un paso de descompresión al destinatario.

Por qué algunos archivos ya no se reducen

La compresión funciona buscando repeticiones y patrones para describirlos de forma más breve. Un documento de texto o una hoja de cálculo están llenos de repeticiones, y por eso se encogen mucho.

Los formatos de vídeo, fotografía y audio actuales ya aplican su propia compresión, a menudo bastante agresiva, durante la exportación. Cuando el archivo llega a un ZIP, esas repeticiones ya se han eliminado y no queda margen para reducir nada.

De ahí una consecuencia práctica: comprimir un vídeo de 8 GB no lo convierte en un archivo enviable por correo. La única vía es un enlace de descarga.

Qué se comprime bien y qué no

La regla es sencilla: se reduce lo que todavía no ha pasado por una compresión previa. Todo lo que ya salió comprimido del programa que lo generó llega al límite de lo que se puede recortar.

Tipo de archivo Resultado habitual
Documentos, hojas de cálculo, texto Se reduce mucho
Fotografías RAW Se reduce moderadamente
Audio WAV y AIFF Se reduce moderadamente
Archivos de proyecto CAD y 3D Se reduce moderadamente
Imágenes JPEG y PNG Prácticamente sin cambios
Vídeo MP4 y MOV Prácticamente sin cambios
Audio MP3 y AAC Prácticamente sin cambios
Archivos ZIP o RAR existentes Sin cambios

Qué formato elegir

El formato ZIP se abre de forma nativa en Windows y en macOS, por lo que el destinatario no necesita instalar nada. Esa compatibilidad universal pesa más, en la práctica, que cualquier diferencia de tamaño.

Otros formatos suelen comprimir algo más, pero pueden exigir un programa adicional en el equipo de quien recibe el archivo. Si no conoce el entorno del destinatario, ZIP es la opción segura.

Cuando el archivo se envía a un cliente o a alguien ajeno a su organización, cada requisito extra multiplica las probabilidades de recibir un correo preguntando cómo se abre el material.

Cómo decidir en treinta segundos

Estos cinco criterios cubren casi todos los casos reales y evitan la costumbre de comprimir por inercia, que añade trabajo a las dos partes sin ahorrar nada.

Cuándo no comprimir en absoluto

Si el material es vídeo o son imágenes ya comprimidas, comprimir es sobre todo perder tiempo y añadir al destinatario un paso de descompresión que no aporta nada.

Un servicio de transferencia elimina el motivo mismo de comprimir: MyAirBridge envía hasta 20 GB por transferencia de forma gratuita, 50 GB en el plan Basic, 250 GB en Pro y sin límite en Enterprise. Cuando el tamaño deja de ser un obstáculo, la compresión pasa a ser una decisión de comodidad y no una necesidad.

Sigue teniendo sentido comprimir en un caso concreto: cuando hay que enviar cientos o miles de archivos pequeños y conviene que el conjunto viaje como un único elemento.

Consejos prácticos

Para material confidencial resulta más fácil de gestionar la protección con contraseña de la propia transferencia y el cifrado de extremo a extremo, disponibles desde el plan Pro, que un comprimido protegido cuya contraseña acaba circulando por correo.

Preguntas frecuentes

¿Comprimir un vídeo lo hace más pequeño?

En la práctica no. Los formatos de vídeo ya están comprimidos, de modo que el archivo resultante pesará casi lo mismo que el original.

¿Debo comprimir antes de subir a un servicio de transferencia?

Solo si tiene muchos archivos pequeños, porque entonces la subida es más rápida. Con unos pocos archivos grandes es un paso innecesario.

¿Es seguro un archivo ZIP protegido con contraseña?

Añade una capa, pero la protección depende de la contraseña y de cómo se comparta. La protección con contraseña de la transferencia y el cifrado de extremo a extremo son más fáciles de gestionar.

Resumen

Comprima documentos y conjuntos de muchos archivos pequeños, y no pierda tiempo comprimiendo vídeo o fotografías que ya están comprimidos. Con transferencias de hasta 20 GB en la versión gratuita, la compresión no solo resulta ineficaz en muchos casos, sino directamente innecesaria.