¿Qué es el FTP y qué lo ha sustituido?

El FTP es un protocolo de hace décadas para transferir archivos entre un cliente y un servidor. Sigue funcionando, pero exige una aplicación cliente, credenciales y mantenimiento del servidor, y por eso la mayoría de las organizaciones utiliza hoy servicios de transferencia que se manejan desde el navegador.

Cómo funciona el FTP

Un servidor publica un directorio, los usuarios se conectan con una aplicación cliente específica y unas credenciales, y los archivos se copian en cualquiera de los dos sentidos.

Resulta eficiente para transferencias masivas y automatizadas, y esa es la razón por la que sobrevive en los flujos de trabajo de la ingeniería, de las artes gráficas y del sector audiovisual.

Donde el FTP sigue siendo razonable es en procesos entre máquinas, sin intervención humana: exportaciones nocturnas, alimentación de catálogos o intercambios recurrentes con un socio fijo.

Por qué las organizaciones se alejan de él

El coste real no está en la licencia, sino en el tiempo. Alta de usuarios, restablecimiento de contraseñas e instrucciones de conexión consumen horas del equipo técnico que no aportan nada al proyecto.

Qué lo ha sustituido

Requisito FTP Servicio de transferencia
Programa necesario en el destinatario Cliente FTP Navegador web
Credenciales para cada socio No, basta un enlace
Cifrado Solo en las variantes seguras De serie, con cifrado de extremo a extremo opcional
Mantenimiento del servidor A su cargo Ninguno
Caducidad por entrega No
Recepción de material externo Una cuenta por socio Carpeta compartida con permiso de lectura y escritura

Mantener el flujo de trabajo del FTP sin servidor

El patrón habitual del FTP es un sitio donde los socios depositan material y de donde usted lo recoge. Ese patrón se traslada directamente a una carpeta compartida con permiso de lectura y escritura o a un subdominio propio para las subidas.

En MyAirBridge, el subdominio propio con imagen de marca está disponible desde el plan Pro, de modo que los clientes entregan los archivos en una dirección con la marca de su empresa y sin necesidad de registrarse.

El cifrado de extremo a extremo y la protección con contraseña, también desde Pro, cubren el escenario que en el FTP obligaba a montar una variante segura y configurarla con cuidado.

Cuándo tiene sentido conservar el FTP

No todo migra. Si tiene procesos automatizados que se ejecutan solos y funcionan de forma estable, sustituirlos no aporta ventaja alguna.

La migración compensa allí donde intervienen personas: entregas a clientes, recepción de material de colaboradores externos y todo aquello que hoy empieza con un correo explicando cómo conectarse al servidor.

Muchas organizaciones acaban con un reparto mixto: el FTP se queda para las máquinas y el servicio de transferencia asume todo lo que implica a una persona al otro lado.

Qué se gana en el paso al navegador

MyAirBridge funciona en el navegador desde 2012 y admite hasta 20 GB por transferencia sin registro, 50 GB en el plan Basic, 250 GB en Pro y transferencias ilimitadas en Enterprise.

Cómo plantear la migración

La vía menos arriesgada es empezar por un solo escenario, normalmente la recepción de material de clientes, que es donde más tiempo consume atender a socios que no consiguen conectarse.

Una carpeta compartida con permiso de lectura y escritura sustituye a la cuenta FTP que se creaba para cada uno de ellos, y el cliente solo necesita un navegador. Cuando ese primer caso funciona, el resto de flujos se traslada con el mismo patrón.

El servidor FTP puede seguir en marcha durante la transición. No hay que apagarlo hasta comprobar qué procesos automatizados siguen dependiendo de él, algo que casi siempre se descubre solo cuando alguno deja de ejecutarse.

Preguntas frecuentes

¿Se sigue usando el FTP?

Sí, sobre todo en flujos automatizados y heredados. Para la entrega entre personas lo han reemplazado en gran medida los servicios de transferencia basados en navegador.

¿Es seguro el FTP?

El FTP básico transmite los datos sin cifrar. Existen variantes seguras, pero exigen una configuración correcta del servidor, mientras que los servicios de transferencia cifran de serie.

¿Cuál es la alternativa más sencilla al FTP para recibir archivos de clientes?

Una carpeta compartida con permiso de lectura y escritura, o un subdominio propio con la marca de la empresa, para que los clientes entreguen el material sin cuentas ni programas que instalar.

¿Hay que migrar todo el FTP de golpe?

No. Lo habitual es dejar el FTP para los procesos automatizados entre máquinas y trasladar al servicio de transferencia todo lo que implica a una persona.

Resumen

El FTP sigue funcionando, pero arrastra el coste de los servidores, las credenciales y la aplicación cliente. La transferencia desde el navegador, con carpetas compartidas y un subdominio propio con la marca de la empresa, cubre los mismos flujos de trabajo con cifrado de serie y sin nada que instalar para los socios.